Premios y escala de pagos de la Quiniela de Córdoba
Cuánto paga cada acierto según el artículo 23 y por qué el orden apostado cambia el resultado.
Jugar online (+18) →El artículo 23 del reglamento paga 7 veces la apuesta a la última cifra, 70 a las dos últimas, 500 a las tres y 3.500 a las cuatro últimas, con el monto apostado ya incluido.
La escala del reglamento
- El artículo 23 fija los premios de la jugada directa, con el monto apostado ya incluido: a la última cifra, 7 veces la apuesta; a las dos últimas, 70 veces; a las tres últimas, 500 veces; a las cuatro últimas, 3.500 veces.
- Esa escala corresponde al acierto a primera. Cuando se juega a un orden más amplio, el organismo divide el resultado por el número de lugar apostado: $20 a la última cifra «a los 5» dan $20 × 7 ÷ 5 = $28, y ese importe se cobra tantas veces como la cifra aparezca dentro de esos cinco lugares.
- En la redoblona el premio de la primera apuesta se toma como monto apostado de la segunda; el acumulado por repeticiones tiene tope de 2.000 veces el valor de la primera apuesta y no se admiten jugadas a más de 19 premios en la segunda (Art. 23 e).
- Ningún premio puede ser menor al monto apostado que lo genera (Art. 26).
- Hay un límite de banca igual a cuatro veces la recaudación provincial de la quiniela de ese concurso; si se supera, los aciertos a dos, tres y cuatro cifras a primera del primer premio se abonan en proporción (Arts. 24 y 25).
- Sobre lo cobrado corre la deducción del 2 % de la Ley provincial 9505 para los premios cuya suma por comprobante supere los $10, destinada al PAICOR.
La escala del artículo 23, cifra por cifra
El reglamento de la Quiniela de Córdoba fija la retribución de la jugada directa en cuatro escalones, y aclara que el monto apostado va incluido en el premio: a la última cifra, 7 veces la apuesta; a las dos últimas, 70 veces; a las tres últimas, 500 veces; a las cuatro últimas, 3.500 veces.
Conviene retener que esos coeficientes son del reglamento y no de la agencia. La agencia no decide cuánto paga un acierto: aplica la escala. Y como el organismo publica la misma tabla en su página de información, el número se puede verificar en dos lugares distintos de su propio sitio antes de creerle a nadie más.
Por qué el mismo acierto paga distinto según el orden jugado
Los coeficientes anteriores corresponden al acierto a primera. Cuando la jugada se hizo a un orden más amplio, el organismo divide el resultado por el número de lugar apostado y lo abona tantas veces como el número aparezca dentro de ese rango. Con sus propios ejemplos: $20 a la última cifra «a los 5» dan $20 × 7 ÷ 5 = $28; $20 a dos cifras «a los 15» dan $20 × 70 ÷ 15 = $93,30.
La lógica es la misma para tres y cuatro cifras, cambiando el coeficiente por 500 y 3.500. De ahí la regla práctica: cuanto más ancha es la ventana, más chances de acertar y menos se cobra por cada acierto. No hay una modalidad «mejor»: hay un intercambio entre probabilidad y pago.
Cómo se paga una redoblona
La redoblona no suma dos premios: los encadena. El premio obtenido por la primera apuesta se toma como monto apostado para la segunda, de modo que el resultado final es el producto de las dos etapas y crece rápido.
El reglamento le pone dos topes. Cuando la primera apuesta es al primer premio, la segunda se entiende hecha a los premios siguientes con exclusión del primero —hasta los cinco premios pasa a leerse hasta los seis, y así sucesivamente—, y por eso no se admiten jugadas a más de 19 premios en la segunda apuesta: si se registra un número mayor, se considera hecha a los 19. Y en caso de repetirse los números acertados, el monto se acumula hasta un máximo de 2.000 veces el valor de la primera apuesta.
El límite de banca y el salto de banca
El reglamento fija un límite de banca equivalente a cuatro veces la recaudación de la quiniela de toda la provincia correspondiente al concurso en el que debe determinarse. Se produce «salto de banca» cuando la totalidad de los premios a pagar iguala o supera ese límite.
Cuando eso ocurre no se cae todo el pago: se abonan proporcionalmente los premios de dos, tres y cuatro cifras a primera del primer premio, en la misma proporción que el límite represente del total de esos aciertos, y el resto de los premios no se modifica. Es un escenario poco frecuente pero está previsto, y se aplica en toda la provincia a la vez.
La otra escala: la Poceada Cordobesa no paga por multiplicador
La Poceada funciona con otra lógica y por eso su premio no se puede calcular con la tabla anterior. Ahí no hay coeficiente: se juegan ocho números de dos cifras y el premio sale de un pozo que se reparte entre cuatro categorías y se divide en partes iguales entre los ganadores de cada una, así que el importe depende de cuánta gente acertó y no de cuánto se apostó. El detalle del reparto está en la página de la Poceada Cordobesa.
Los plazos tampoco coinciden. Un acierto de quiniela se cobra en la agencia dentro de los 14 días corridos que fija el artículo 32, mientras que un ticket de la Poceada tiene 15 días corridos contados desde el día hábil siguiente al sorteo. Confundirlos es la forma más común de perder un premio ya ganado.